Entradas

Gracias a vos

Hoy te doy las gracias. Es una gran ironía, pero hoy te agradezco por haberme roto. Por haberme mentido y hacerme sentir que no valía demasiado. Te agradezco por haberme fallado, por haberte ido dejándome con el corazón llorando. Y te agradezco porque gracias  a vos, yo me convertí en la persona que soy hoy. Gracias a vos, hoy soy más fuerte que nunca. Gracias a cada empujón que vos y la vida me dieron; hoy brillo, me valoro y me quiero.

Acá estoy

Me aferré. Me aferré de tal manera que a veces creía que eras mi motor de vida, lo único que me podría hacer vivir. Me engañé a mí misma/o con aquella patética idea de que eras mi complemento, la mitad que me faltaba o el pedazo que me llenaba. Llegué a gritar y llorar por tu ausencia, por el gran hueco vacío que dejaste en mi vida. Convertiste caos cuando solo tenías que traer paz. Me hiciste sentir insuficiente, inútil por no poder seguir sola/o. Me hiciste llenar de culpas, de tristeza, de enojo. Me dejaste torturándome  noches enteras preguntándome a todo momento "¿Por qué yo no puedo seguir?". Porque así era, me dejaste parada/o en el tiempo, mirando cómo vos seguías tu camino sin mirar atrás. Me hiciste perderme, pero finalmente me estoy encontrando.  Finalmente me di cuenta que no te necesito, no necesito a quien me complemente, no necesito quien me haga sentir suficiente.  Me dejaste un poquito rota/o, pero acá estoy, intentando sanarme. Y duele, y cuesta, per...

Diferente, pero para bien

Te rompieron, no una, ni dos, sino miles de veces. Te rompieron y te arreglaste.  Juntaste todos aquellos pedazos rotos y los uniste con valentía y amor propio. La peleaste tanto y te curaste, te curaste de cada mentira, de cada promesa no cumplida.  Te rompieron, pero aprendiste.  Aprendiste que a veces estar tranquilo vale más que estar feliz. Que no hay que apagarse por intentar encender a otros. Que existen personas que son el viaje, pero no el destino.  Que como las tormentas, la tristeza es pasajera. Hoy ponés a tu tranquilidad como prioridad.  Hoy buscás solo aquellas cosas que te hacen bien. Después de tanto perderte, te encontraste.  Sabés a dónde vas y lo que sentís, sabés quién sos y de donde venís. Sabés tu historia, sabés tus batallas, y por sobre todas las cosas, sabés cómo enfrentarlas. Hoy sos diferente, pero diferente para bien, hoy sos fuerte y sabés con cada parte de tu ser que nada ni nadie, te va a volver a romper.

Bella

 Sos bella porque brillás. Sos bella porque a pesar de mil caídas, te levantás y seguís.  Porque gritás injusticias, porque anhelás libertad.  Sos bella porque te valorás, porque te diste cuenta que cuando nadie más estaba, solo te tenías a vos.  Porque cuando de sueños se trata no existe la palabra "Obstáculo". Porque te empoderás, porque querés tener el mundo a tus pies, porque sonreís cuando la vida te destrozó mil veces.  Sos bella, sos mujer. 

Fuimos breves

Fuimos breves, pensamos ilusamente en un "Para siempre", pero fuimos como dos estrellas fugaces que se cruzan. Dos estrellas que coincidieron una única y sola vez en la vida. Y tal vez en una fracción de segundo. La fracción más triste y hermosa a la vez.  La vida te presentó a la persona que te movió el suelo y removió los sentimientos. Quien te liberó y te acarició el alma, que tuvo fallos, errores, equivocaciones, pero que a su vez te sanó. Sin embargo, vilmente te la arrebató, rápido y fugazmente. Injusta y suprimiendo motivos.  Así ocurrió con nosotros; fuimos un cuento breve que quiero volver a leer mil veces.  Fuimos una simple coincidencia en un espacio y tiempo , con la tonta ilusión de un infinito juntos. Fuimos risas, fuimos lágrimas, fuimos todo y a la vez nada. 

Las cosas que nunca dije

Guardadas en una parte muy profunda de mi alma se encuentran todas aquellas cosas que no te dije. Aquellas cosas que por culpa del miedo jamás logré soltar. Y hoy que ya no estás, solo tengo una simple hoja en blanco para contárselas. Jamás entendí qué es lo que nos hacía alejarnos, la vida tenía esa extraña y patética idea de demostrarnos que no podíamos estar juntos. Tercamente la desobedecimos muchas veces, no nos importó la razón por la cual la vida o el destino intentaban separarnos y esquivamos cada muro, obstáculo o barrera que se interponía en nuestro camino. Caímos tantas veces y tantas veces nos levantamos. Hasta que caímos una última vez y el único que se levantó fuiste tú.  Tal vez ese fue mi error desde un principio. Yo me quedé allí, paralizada en el tiempo mientras veía como  seguías tu camino, pero a diferencia de otras veces, ahora sin mí.  Te pedí que me ayudes a levantarme, que me esperes para seguir caminando juntos, pero ya no estabas. Seguiste, ...

El arte de extrañar

Desde un amigo, un viejo amor, un familiar o una mascota. A veces hasta el incluso una etapa o el momento donde éramos un poco más felices que ahora. Extrañar y superar son temas que llegan a complicarnos la vida.  Se trata de desprendernos de aquello que irónicamente ya nos dejó.  Mentalizarnos que posiblemente jamás volverá a estar con nosotros. Porque se fue, porque nos dejó, porque se mudó, o porque simplemente desapareció. Duele, duele tanto como un puñal directo al corazón que intentamos quitar. Nos llenamos de bronca y lloramos, lloramos noches enteras. Intentamos quitar aquél cuchillo de nuestro pecho y fallamos, una, dos, cientos o miles de veces tal vez. Nos encontramos en una parte oscura de nuestra vida, nosotros mismos la convertimos en el lugar donde menos queremos estar. Relacionamos extrañar con la tristeza, el resentimiento, el odio. La noche se convierte en una tortura, nos llenamos la cabeza de pensamientos sin respuestas, que a veces tal vez no la neces...